Una finestra a la web 2.0 que pretén que l’educació social tingui un lloc al món...

divendres, 17 de gener de 2014

Sobre l'habilitació en el món de l'Educació Social

Fa un parell de dies el Javier Paniagua va publicar un article al seu blog "Desde el otero..." parlant sobre les habilitacions en el món de l'Educació Social. 

Aquest és un tema recurrent, que de tant en tant surt a la superfície i que, ara, en el moment en el que ens trobem i amb la facilitat de fer rebombori a les xarxes socials està prenent força. 

La pregunta que es fa molta gent és "per què algú que no té la carrera d'Educació Social hauria de poder treballar com a tal?".  

En el seu blog el Javier mostra la seva opinió. Esperem que vosaltres també ens pugueu dir la vostra.

Tirar piedras

Article publicat al blog Desde el otero el 15 de gener del 2014
Enllaç a l'entrada original

No me escondo detrás de un nombre de pila para exponer mi opinión. Daría la sensación de que tengo miedo a algo o a alguien. Quiénes me conocen lo sabe muy bien, no es mi estilo camuflarme. Mi nombre es Javier Paniagua, soy Educador Social (Diplomado y Graduado por la Universidad de Valladolid). Desde 2005 he ejercido diferentes responsabilidades en las Juntas de Gobierno del Colegio Profesional de Educadores y Educadores Sociales de Castilla y León (CEESCYL) y en el Consejo General de Colegios (CGCEES).


Además, he sido Secretario de la Comisión de Habilitación creada en el CEESCYL en 2005, junto a profesionales de la educación social, representantes de las Universidades que impartían la Diplomatura en Castilla y León y de la Gerencia de Servicios Sociales (Junta de Castilla y León). Todos ellos encargados de revisar y evaluar los expedientes de habilitación que llegaron durante aquel proceso transitorio. La Comisión era el órgano que aprobaba las resoluciones. Resoluciones que en un 99% fueron adoptadas por consenso y teniendo muy claras las reglas del juego. Este proceso en Castilla y León duró dieciocho meses.

Observo con mucha estupefacción como en los últimos días se están pidiendo firmas en las que se solicita luchar contra el intrusismo profesional que sufren los titulados universitarios en Educación Social, así como la denuncia del proceso de habilitación que próximamente se iniciará en Canarias. Todo esto ha generado un ‘debate’ (por llamarlo de alguna manera) en las redes sociales. Un ‘debate’ que nace de un desconocimiento de la historia de la Educación Social y de la más absoluta ignorancia de cómo se ha ido vertebrado el lento proceso de construcción del movimiento asociativo y de los colegios profesionales en todo el Estado Español. He leído comentarios basados en falsas verdades, rumores, cuchicheos,… Y esto me duele. Esto no construye, lo único que genera es un estado de opinión artificial para sentenciar a alguien o a algo, en este caso; las personas habilitadas y los colegios profesionales, estos últimos garantes de esta profesión.

Por otra parte, no entiendo estas campañas para recoger firmas. No entiendo cuál es el objetivo. No entiendo por qué ahora. No entiendo por qué se está demonizando a las personas que han sido habilitadas (y de paso a todos aquellos que hemos participado en procesos de reconocimiento de las habilitaciones profesionales). No entiendo por qué se pone en entredicho el papel de los colegios profesionales. No entiendo por qué se asocia intrusismo con habilitación. No entiendo cómo se llegan a esgrimir comentarios de esta envergadura: “Los usuarios de quienes no se han formado en nuestra disciplina, no tendrán sus necesidades educativas cubiertas”, “…nos encontramos con la indefensión que sufre nuestra formación académica por parte de los propios Colegios Profesionales" o "los colegios son nidos de habilitados para defender sus intereses". Sinceramente, no entiendo de qué va toda esta vaina. Me gustaría mirar a los ojos a los patrocinadores de todo este ‘circo virtual’ y preguntarles, ¿por qué?.

Para todas y todos aquellas/os que hablan sin tener mucho conocimiento de una parte de la historia de la Educación Social en el Estado Español, voy a ‘robar’ (con permiso) a mi compañero y además Educador Social, Javier Elías, un texto muy clarificador. Un texto que debería servir de manual de aprendizaje antes de firmar un ‘manifiesto’:

“Sí. Son los Colegios Profesionales los que promueven los procesos de habilitación profesional para el ejercicio de la profesión de Educador Social, en aquellos supuestos que se determinan en las leyes de creación de los mismos.

¿Y quienes forman esos Colegios Profesionales, originados a partir de las Asociaciones Profesionales?. Las Educadores y Educadores Sociales de cada Comunidad Autónoma, que de forma libre y comprometida decidieron trabajar de forma organizada por la Educación Social, desde hace muchos años.

¿Y qué es lo que han decidido, conformándose como profesionales organizados?. Pues entre otras cuestiones, crear procesos de habilitación para aquellas personas que, no existiendo la carrera académica que posibilita la consecución del título universitario de Educación Social, cuando ellos ya desarrollaban la profesión, ya hacían Educación Social, y de esta forma puedan ser reconocidos profesionalmente (no académicamente) como educadores sociales.

¿Por qué?. Porque esos profesionales forman parte del origen y el presente de nuestra profesión; porque se hace justicia reconociendo esa realidad; porque ellos son uno de los principales activos de nuestra profesión; porque los educadores y educadoras sociales, organizados como colectivos profesionales hemos decidido que debe de ser así.

Porque la profesión organizada considera que no se debe renegar de los orígenes, sino afianzarlos como parte de todos, para continuar en la construcción, evolución y transformación continua de la Educación Social. De la misma forma en que ellos ya lo hicieron, de una forma u otra, cuando aportaron el día a día de su quehacer profesional para hacer patente la necesidad de la creación de la Titulación universitaria de Educación Social en el inicio de los 90, y de la cual nos hemos formado y continuamos haciéndolo, miles de Educadores y Educadoras Sociales.

Los procesos de habilitación que están en marcha por la creación de nuevos Colegios Profesionales, y que tienen una tiempo determinado, entiendo que continúan respondiendo a estas realidades expuestas anteriormente.

No se deben entender como un peligro para la Educación Social, al contrario; hacen más fuerte a la profesión, y por tanto al derecho de la ciudadanía del que surge y por el que existimos; sumando esfuerzos y reconocimientos desde los orígenes, integrando pasado, presente y futuro.

Mi invitación es a la reflexión sobre qué Derecho de la Educación Social queremos seguir ofreciendo desde la profesión: ¿desde un entendimiento amplio, inclusivo y global de todo el proceso de la realidad de la Educación Social, o exclusivamente desde una perspectiva académica universitaria limitadora de otras realidades previas y actuales?.
Mi participación activa en un Colegio Profesional, así como el desarrollo cotidiano de la profesión en el ámbito laboral, me sirven cada día para reafirmar mi convencimiento sobre la concepción de una Educación Social abierta, consciente y reconocedora de su pasado, que trabaja desde lo presente, que está formado con indiferencia del "reconocimiento" profesional (habilitación) y académico, y que tiene la vista en continuar construyendo este Derecho, a partir de la unión de voluntades, esfuerzos e interés comunes, y no desde la limitación de la separación”.

Por favor, dejen de tirar piedras (bastante tenemos ya con ‘los de fuera’, para que vengan ahora ‘los que supuestamente están dentro’). Empleen sus esfuerzos en la construcción de esta profesión, hoy más necesaria que nunca.

6 comentaris:

  1. absolutament!

    encara hi ha persones que pensen

    no oblideu d'on veniu

    un habilitat (o no)

    ResponElimina
  2. Jo estic habilitada i fa molts anys que treballo com educadora social, estimo la meva professió perquè em fa caminar per la vida tenint en compte a les persones. Jo no tinc la carrera però no he deixat mai de fer formació, he participat i participo en grups d'aprofundiment, he anat fent tota aquella formació complementària que la meva situació econòmica i familiar em permetia. Estimo aquesta professió tot i que de vegades no és gens fàcil exercir-la.

    ResponElimina
  3. Quiero agradecer a Javier Paniagua la muy buena exposición que hace de la historia de los Educadores Sociales. Actualmente tengo 51 años y quiero confirmar que en mi juventud no existía está carrera y que muy pronto empecé a trabajar con discapacitados en un Centro Especial de Empleo, donde he disfrutado trabajando con y para ellos hasta el día de hoy . Durante este camino me he ido formando y actualizando. Entiendo que todos estos años de experiencia seria una pena tirarlos a la basura. Celebro muchísimo que las nuevas generaciones puedan empezar con una base mucho más solida que la que mi generación tuvo, pero agradecería que no despreciarais el esfuerzo que hizo nuestra generación para que la vuestra pudiera ser mejor y espero que estas nuevas generaciones también continúen dejando mejor camino para las futuras y que también sean respetadas en las siguientes generaciones.

    ResponElimina
  4. Hay algo que el artículo no aclara. La queja de la mayoría de educadores no se refiere a las personas que en su momento fueron habilitadas porque no existían los estudios de educación social (no podían estudiar porque no existía la carrera, u optaron por otros estudios). Al contrario, suelen mostrar mucho respeto al respecto. La queja es que se siga habilitando, a día de hoy, a personas que han podido estudiar hace muchos años la diplomatura (o ahora el grado). Hace muchos años que existen los estudios de educación social, incluidos los estudios a distancia. ¿Cómo se explica que se habilite a alguien, en 2014, por su experiencia, cuando no ha estudiado la carrera pudiendo hacerlo? Esa es la queja principal, y los colegios deberían dar una respuesta coherente a una queja razonable.

    ResponElimina
    Respostes
    1. Si lees las leyes de creación de los diferentes colegios de educadores-as sociales, siempre se está habilitando sobre un colectivo que reune unas determinadas condiciones. Es decir, que las leyes recientes no pueden incorporar a nuevos efectivos de profesionales. En su momento hubo un acuerdo de las asociaciones profesionales que asumió el Consejo General de Colegios de Educadoras y Educadores sociales, que establecía qué condiciones de tiempo de experiencia y hasta que año era posible para que se realizaran las habilitaciones. Cualquier colegio que se crea, se remite a dichas condiciones. Por tanto, el supuesto que tu dices no es posible que se haga en la actualidad. Las personas que se han podido formar porque ya existe la formación universitaria (diplomatura o grado) de Educación Social, no pueden habilitarse. las informaciones que han salido en redes sociales no eran precisas y han llevado a la confusión.

      Elimina
  5. Lo entiendo, pero ha habido un problema de tempos que creo que los colegios no han sabido explicar. Habilitar a alguien que ya estaba trabajando, justo cuando han salido los estudios es una cosa, pero habilitar a alguien en pleno 2014, aunque su experiencia sea anterior a una determinada fecha, cuesta de justificar. Uno se pregunta qué ha impedido a esa persona sacarse la carrera en 10 años, por muy "histórico" que sea. No digo que no sea justo, digo que los colegios a veces tienen que esforzarse y hacer más pedagogía en explicar sus decisiones. Hay vida educativa más allá de los colegios.

    ResponElimina